jueves, 11 de junio de 2026

Tarta de Limón (sin horno)

Tarta de limón sin horno
¡Hoy comemos en casa!

El postre de hoy, es una receta que me dio mi amiga y vecina Carmina, es una tarta de limón muy refrescante que no necesita horno y sencillísima de hacer que podemos preparar de un día para otro.

El secreto para que esta tarta cuaje está en que al batir la mezcla del zumo de limón y la leche; el ácido del limón reacciona con las proteínas de la leche condensada y el queso crema y se espesa de forma natural, por eso es importante el tiempo de reposo, al menos de 7 horas en la nevera.

 

Tarta de limón sin horno

Receta paso a paso


Ingredientes

400 gr de queso crema 

200 ml de nata para batir 35% materia grasa

Un bote pequeño de leche condensada (370 gr)

Galletas tipo María (yo puse 22)

3 limones (zumo de 2 limones y medio), el resto para decorar.


Preparación

  • Batimos un poco la nata sin que llegue a quedar firme y le vamos añadiendo poco a poco el queso crema, después incorporamos la leche condensada y el zumo de 2 limones y medio, hasta que nos quede una mezcla homogénea.
  • Vamos cubriendo la base de un molde desmoldable (el que yo utilicé es de 18 cm de diámetro) con galletas, sin dejar espacios y después vamos incorporando la crema, alternándola con otra capa de galletas (en las siguientes capas, no hace falta cubrir toda la superficie con galletas) … para terminar con una capa de crema.
tarta de limón
¡Hoy comemos en casa!
  • La guardamos en la nevera por lo menos 4 horas antes de consumir, mejor de un día para otro.
  • Si la queremos congelar y servir como una tarta helada, tendremos que dejarla antes en la nevera el tiempo necesario para que espese. 
  • En el momento de servir, desmoldamos y decoramos con ralladura de limón y rodajas de limón.
tarta de limón
¡Hoy comemos en casa!

............

HUMOR

En el aula, el maestro le pregunta a uno de sus alumnos:

—A ver, Bosco, si te doy dos perros, luego otros dos y finalmente otros dos, ¿Cuántos perros tienes?

—Siete —responde el chiquillo.

—Incorrecto. Pon atención: si te doy dos perros, luego otros dos y finalmente otros dos,

¿Cuántos perros tienes?

—Siete —vuelve a decir el alumno.

El profesor no se da por vencido:

—Déjame ponerlo de otra manera: si te doy dos manzanas, luego otras dos y finalmente otras dos, ¿Cuántas manzanas tienes?

—Seis —indica el párvulo.

—¡Muy bien! Ahora, si te doy dos perros y luego otros dos más y finalmente otros dos, ¿Cuántos perros tienes?

—Siete —contesta el niño. —¿De dónde sacas la idea de que son siete perros? — grita, desesperado, el profesor.

—¡Es que yo ya tengo uno en casa! —exclama el pequeño.

 

¡Hasta pronto!

firma



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios: